Hermes Pinto

Se dice que Colombia es un país de pintores; algo que no es cierto. Día a día se abren galerias de arte con exposiciones donde uno ve prioncipiantes audaces y maestros en decadencia. En fin, es la melancolía.
En cambio es saludable ver artistas que no tienen prensa, ni criticos de cabecera que hacen cosas estupendas, como Hermes Pinto, un dibujante prodigioso; mejor, un pintor en blanco y negro, con un mundo tan personal, que parece sacado de un libro de poemas. Ante una obra como esta, las palabras sobran, pues ella resplandece y responde por sí misma.
MARIO RIVERO
Crítico de Arte - 1989